sábado, 27 de agosto de 2011

BEGINNERS

Últimamente estoy poniendo algo de color en el blog. Será por mi estado de ánimo. Quizás por eso mismo, por mi estado de ánimo, en lugar de hablarles de la novela policíaca que estoy terminando de leer he decidido escribir esta entrada sobre la película que vi anoche. Se trata de "Beginners" dirigida por Mike Mills en 2010, con Ewan McGregor, Christopher Plumer y Mélanie Laurent. Es la película más triste que he visto en mucho tiempo. Y juro que he visto unas cuantas. El tema tampoco prometía ser muy divertido: un padre gay que acepta su homosexualidad pasados los setenta y se lanza a la vida como si tuviera 20 años poco antes de enfermar de cáncer. Un hijo incapaz de comprometerse emocionalmente y que trata de dibujar un comic sobre la historia de la soledad desde que el mundo es mundo. Triste hasta decir basta. Puede que haya influido mi estado de ánimo actual, pero la película es como si te arrojaran arena a los ojos. De una tristeza lacónica y mira que el director hace lo posible porque brote el humor. El perro habla. Con subtítulos, pero habla. Se trata de una película con perro. Un subgénero. Como las películas con niño. O las películas con sordomudas. La música está más que bien y los decorados son deprimentes a más no poder. El vacío sentimental se palpa. Hay un viaje a Nueva York que es un desencuentro. Salen muchos presidentes de los Estados Unidos. Salen el sol y las estrellas. Y un gay gerontófilo. Lo cual tampoco es raro teniendo en cuenta la cantidad de mujeres jóvenes casadas con hombres que les triplican la edad. La película es como si arañaran la piel de una pared. Te deja un sabor de boca agrio. Propone que todos somos principiantes en eso que llaman amor, pero tengo la impresión de que lo que propone es que vayamos pensando que pasada cierta edad, la vida es un asco aunque pongamos mucho empeño en vivirla como si no fuera un asco. Mike Mills es autor de otro largometraje raro, aunque no tan triste, "Thumbsucker" [2005] y compañero sentimental de la inclasificable Miranda July, autora de un libro de relatos traducido al castellano "Nadie es más de aquí que tú" libro de que Miguel Ángel Muñoz, escritor a quien admiro y la mayor parte de cuyas opiniones literarias, expresada en su blog "El síndrome de Chejov" comparto, decía que era una de las decepciones literarias del año. Ésta es una de las veces en las que disiento. Algunos relatos me gustaron y había detalles en otros que prometían. No sé, debe ser cosa de mi estado de ánimo veraniego que me reblandece el espíritu crítico.

domingo, 21 de agosto de 2011

EL ARTE DE NO DECIR LA VERDAD ADAM SOBOCZYNSKI

Uno siempre miente, incluso cuando cree no mentir. Incluso cuando escribe un post como éste que habla del arte de fingir. Somos fingidores por naturaleza. Es el mensaje que se puede extraer de la lectura de "El arte de no decir la verdad" [Anagrama, 2011] escrito por Adam Soboczynski [1975, Polonia] Posiblemente. Y seguramente ninguna mentira queda libre de obtener su merecido. Como bien afirma el autor en una de las páginas "Nunca somos del todo nosotros mismos; la Creación, desde que caímos en el pecado original, es puro teatro". Lo del puro teatro me recuerda a Mina, la cantante. Los relatos de Soboczynski no se parecen a los de ningún otro. Enorme virtud en los tiempos que corren. He escrito que se trata de relatos. No sé, quizás mienta. Hay novelas que parecen libros de relatos y libros de relatos que se asemejan a novelas. Lo raro es que haya libros de relatos que parezcan ensayos a ratos y a ratos novela y a ratos no se parezcan a nada que uno haya leído hasta entonces. O sí. La relatividad del punto de vista del lector. O no. Lo cierto es que este arte de fingir la mentira o de no decir la verdad, o lo que sea es un exquisito y sofisticado artefacto literario al amparo de Oscar Wilde, Heimito von Doreder y especialmente Baltasar Gracián: "Tan importante es una lúcida retirada como un ataque esforzado"."Nunca pelees con quien nada tiene que perder". Los breves relatos, por llamarlos de algún modo, carecen casi de anécdota y destilan un humor demasiado inteligente para que se acerquen a ellos nuestros políticos. Cualquiera que lea este libro jamás podrá dedicarse a la política, aunque alguien podría considerar que está especialmente escrito pensando en ellos. En los políticos. Cada "relato"o cada capítulo, lo que a ustedes mejor les cuadre, es el planteamiento de un desafío que lleva implícito un malvado consejo de amigo para resolverlo. "Cómo rechazar consideradamente a las mujeres enamoradas", "Cómo fingir", "Cómo parecer auténtico", "Cómo mostrarnos moderadamente modestos", "Cómo aprovechar el momento oportuno", "Cómo saber encajar la derrota". Ya lo digo se podría pensar que está escrito para políticos novatos y para algunos recalcitrantes que no saben fingir las ganas que tienen de llegar al poder. Vayan por delante unas cuantas joyas del pensamiento profundo entresacadas a vuela pluma:" El pensamiento frío es la base de la inteligencia"; "La envidia no necesariamente provoca sufrimiento"; "La inseguridad fingida da más frutos que la seguridad absoluta en uno mismo"; "Una frase que circula de boca en boca ya no se puede defender"; "El arte de dosificarse es el arte de pensar en el objetivo final"; "Las ganas de confiarse sin tapujos a los demás son terriblemente perjudiciales"; "Uno vive siempre más aletargado en estado sobrio, y por eso la bebida es un vicio tan peligroso: despierta estados de ánimo que estaban adormecidos en nosotros"; "Las buenas maneras crean distancia entre las personas"; "Inteligente es aquél que es capaz de ocultar a tiempo su inteligencia". Y como para rematar la faena, el final del capítulo 32: "¿Qué es la vida? un campo minado./ ¿Y el fingimiento? La condición necesaria para nuestra ascensión./ ¿Y el amor? El más bello de los engaños". Son tres raciones de optimismo de una tacada. Un libro de relatos ensayados o de ensayos relatados escritos por un cínico sin remordimientos. Imprescindible leerlo después de haber visto la adaptación cinematográfica que Peter Glenville realizó de la novela "Los comediantes" de Graham Greene con Richard Burton y Elizabeth Taylord. Y por supuesto la inolvidable y maravillosa Lillian Gish.


miércoles, 10 de agosto de 2011

EL ARTE DE LA NECROLÓGICA, KRISTOF Y ALÓS























Si abril es quizás el mes más cruel, el verano es, tal vez, la estación más terrible. Morir en verano es desolador. Sobre todo para un escritor. Este verano han fallecido dos grandes escritoras, tardías e impúdicas tanto para expresar el instinto sexual del ser humano como su lado más tenebroso y salvaje. Concha Alós [Valencia, 1928, Barcelona, 2011] tiene dos novelas y un libro de relatos que me parecen más que interesantes "Los enanos" [1962] Yo todavía no había nacido. "Las hogueras" [1964] Ya andaba yo por estos lares y el libro de narraciones animales "Rey de gatos" [1972] que conservo en una edición antigua y con las hojas desencajadas y sueltas. Produce tristeza que haya muerto rodeada de olvido. Tanto del mundo literario, como de ese otro olvido que es la enfermedad del futuro. Agota Kristof [Csikvand, 1935, Neuchâtel, 2011] Escribió poco, porque escribir le causaba respeto y posiblemente dolor. El recuerdo que tengo de la lectura de "El gran cuaderno" [1986] es imborrable. Además están las otras dos novelas de la trilogía "La prueba"· [1988] y "La tercera mentira" [1991] Kristof escribía con un estilete en lugar de con una pluma. Si quieren saber más lean su libros y para que quede constancia de su fallecimiento, dos obituarios modélicos publicados en el diario "El País" El de Concha Alós, escrito por Manu Menéndez, el de Agota Kristof, por Javier Rodríguez Marcos. Dos piezas literarias dignas de las escritoras a las que rinden homenaje.

jueves, 4 de agosto de 2011

CHUMP CHANGE, DAN FANTE

"Chump Change", se podría traducir como "Calderilla", también como "Trabajo mal pagado". Chump Change es la primera novela de Dan Fante. Es una novela obscena en el buen sentido de la palabra. Un ejemplo: "Su pasión eran los penes y los libros". La primera novela del hijo del escritor John Fante también podría traducirse como "Algo de poco valor". Valor es el que ha necesitado el autor para escribirla a pesar del peso del apellido paterno. Algunos apellidos marcan, aplastan. "Chump Change" es autobiográfica y dura y está repleta de ruido, rabia e ironía. No es una novela tersa, mas bien es como papel de lija. Raspa la mirada cuando la lees. Es abrupta y certera como un pico para cavar una fosa. Dan Fante [ Los Ángeles, 1944] se toma como ejemplo de fracasado nada ejemplar para crear a su alter ego, Bruno Dante. La novela está empapada en alcohol. Especialmente Mogen David 20/20. También llamado Perro Loco. El sexo abunda y no es sexo esterilizado y blando. El semen se mezcla con la ensalada de huevo. Las menores la chupan estupendamente sobre todo si tienen un coeficiente intelectual alto. Los escritores fracasados que no soportan estar sobrios intentan suicidarse o se emborrachan y follan con desconocidos. Hay un animal muerto que se pasea por media novela impregnándola del hedor de la muerte. Y hay un padre moribundo con las piernas cortadas que vendió su talento para escribir mediocres guiones en Hollywood. También hay palmeras. La cosa sucede en Los Ángeles. Y un perro, se trata de una novela con perro. Y ya lo he dicho, sexo. Grato e ingrato. Lascerante. El personaje protagonista es autodestructivo e inteligente. Una mezcla explosiva. A veces Fante se pone lírico. Con la familia en cambio se pone borde. No hay contemplaciones. Va a degüello. La prosa es directa y expeditiva: "Entonces los vi: chaperos, chavales...En la mortal confusión en que me hallaba sumido me los quería follar a todos, y en un arrebato de frenesí chupar cada una de sus pollas". Por aquí resuenan ecos de Bukowsky. Por supuesto se trata de una novela excesiva e imprescindible. No busquen ni sentimentalismo ni patetismo. La cruda realidad. La puta realidad. Lo que ustedes quieran. Magnífica. "Chump Change" es parte de una trilogía con el mismo protagonista. Esperemos que antes o después se traduzcan "Mooch" y "Spitting Off Tall Building".


viernes, 1 de julio de 2011

SUSAN SONTAG, RENACIDA

A algunos autores se les ama o se les odia. Susan Sontag [Nueva York 1933-2004] es uno o una de ellos. Sontag es algo más que una escritora. Casi un icono del siglo XX. También es un espacio de libertad e independencia. Por suerte no ha creado escuela. Soy un admirador de la Susan Sontag de los ensayos: "Contra la interpretación " [1963] "Sobre la fotografía" [1975] "La enfermedad y sus metáforas" [1978] "Bajo el signo de Saturno" [1980] Menos de su obra novelísticas, cuyos temas no me atraen excesivamente. Tiene, eso sí, un interesante libro de relatos "Yo, etcétera" [1997]. Ahora Mondadori acaba de publicar "Renacida: Diarios tempranos 1947-19642". Si odias a la Sontag los diarios te parecerán irrelevantes, si la amas, comprenderás cómo se forja -con dolor, desesperación y sufrimiento- un aprendiz de escritor. Abunda lo trivial, pero también los apuntes de interés. Se asemejan a los imposibles diarios cotidianos que yo llevaba hace treinta años. Libro que leía, películas a las que asistía, precio de una comida especial...banalidades para constatar que somos seres vivos. Pero además, pequeñas joyas del pensamiento: "La mente es una puta"; Realmente es el estilo lo que importa. El estilo elige la trama"; "No importa si es pésimo. La única manera de aprender a escribir es escribiendo"; "Ninguna máscara es del todo una máscara"; "La moralidad conforma la experiencia, no a la inversa"; "Las palabras son la moneda del pensamiento"; "El matrimonio se funda en el principio de la inercia"; "Los ilícitos son los amores más perfectos"; "La bondad no es una virtud"; "Cuanto más frustrante es el presente más real es el pasado";"Para escribir tienes que permitirte ser la persona que no quieres ser [entre todas las que no eres]"; "No hay lugar para la cortesía en el sexo". Y para rematar: "El sexo es le único bien con el que la muerte no puede timarnos". Si no están seguros de si aman u odian a Susan Sontag acerquense al calor de sus diarios.

miércoles, 15 de junio de 2011

EL PARAISO DE LOS CREYENTES

Una recomendación para quién le pille por la zona. En la sala Blanca del Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante expone el fotógrafo Alberto García Alix [león, 1956] "El paraíso de los creyentes" hasta el 31 de julio de 2011. 66 fotografías sobre la fragilidad de la condición humana. A quien no pueda acercarse le recomiendo que se lea "Moriremos mirando" [ La Fabrica, 2008]escrito por García Alix.





martes, 14 de junio de 2011

AJUSTE DE CUENTOS

Al final uno termina creyendo en las coincidencias. Antes de publicar mi primer libro de relatos [Lectores compulsivos] uno de los títulos que barajé fue "Ajuste de cuentos", pero enseguida descubrí que había, al menos dos libros de relatos con ese título. Uno de ellos de Ignacio Betancourt [San Luis del Potosí, 1948] publicado en 1995. Unos meses después en la feria del libro antiguo de Alicante encuentro un ejemplar del "Ajuste de cuentos" publicado por la editorial Océano de México. El libro es desaforado, como casi todo lo que viene de México. Creo que tiene que ver con el carácter de los escritores y artistas de allí. No sólo la literatura, también la pintura y el cine son desmesurados. Pensemos en Arturo Ripstein y películas como "El evangelio de las maravillas" [1998] o "La virgen de la lujuria" [2002]. Distorsionan la vida para que encaje en algún tipo de farsa universal donde dios, de existir, sería un bromista con muy mala baba o un viejo verde sin escrúpulos. Al fondo de estos relatos o en primer plano, late la pulsión sexual. Una pulsión autodestructiva como queda reflejado en el primero de los cuentos de título inmisericorde: " La memorable gran carrera o la tragedia del estadio nacional" donde tres corredores con alguna tara o discapacidad física seleccionados al "azar" deben de correr desnudos detrás de la hija del empresario que ha gestionado el evento que también corre desnuda, aunque sin tara alguna. Un cuento excesivo y desopilante con un humor cruel y desde luego todo lo políticamente incorrecto que se puede. Si un libro de relatos comienza con un relato así, cómo puede seguir. Pues con relatos de títulos tan desmesurados, desaforados y desopilantes como los temas que tratan. Por ejemplo "De cómo Gaudalupe bajó a La Montaña y todo lo demás"; "Carta del soldado Rodrigo Morales al muy estimado señor don Roque Guzmán en la que se da relación de una representación teatral y otras cosas que tienen que ver con la misma"; "Manuel Arista, primer bonzo de la poesía"; "Razones que demuestran fehacientemente por qué la palabra introducción es una palabra de las de acá". El autor se entrega a una orgía verbal, confía en las palabras y en el ritmo de la frase. Las imágenes deslumbran por lo inesperado. Los argumentos son de una originalidad estudiada. Las historias suceden como en la mente de un alucinado pasado de vueltas. Lo turbio y lo tierno se mezclan y esa mezcla otorga una textura extraña a los relatos. Y entre lo hiperbólico, lo grotesco y lo barroco de vez en cuando uno se tropieza con que "Solidaridad no es amar a los otros, es amarnos a nosotros mismos porque nos descubrimos comunes". Si por casualidad pueden adquiririr "Ajuste de cuentos" no dejen de hacerlo. Son unos cuentos muy poco comunes.