jueves, 17 de noviembre de 2011

GUÍA DE LA NOVELA NEGRA & HECTOR MALVERDE

La novela negra está de moda, como la prima de riesgo, los políticos puritanos y esquinados, los tecnócratas y los indignados. He aquí una "Guía de la novela negra" editada en 2010 por Errata Naturae para movernos sin desfallecer por el proceloso mar de los asesinos en serie, los policías con mala conciencia, los detectives de vuelta de todo, las mujeres de buen ver y mala vida o de vida manifiestamente mejorable, los corruptos [sobre todo políticos] y los seres humanos con debilidad por hacer el mal que es una de las principales características de los seres humanos. Nadie es bueno por naturaleza. Todos somos asesinos y ladrones y políticos corruptos en potencia. Todo esto viene a cuento de esta guía que no parece una guía sino más bien una reflexión sobre la poesía negra de la novela negra. Soy de los que piensan que actualmente la novela negra es el único tipo de novela que desenmascara los entresijos de una realidad social putrefacta y sórdida, insolidaria e indiferente para con sus semejantes. Héctor Malverde seudónimo de alguien que ha vivido dos años en Berlín, está muy puesto en cine, es sagitario y odia a Galdós, ha confeccionado un manual de supervivencia para inconformistas de la novela negra. No se trata de una guía al uso ni de una guía de uso y disfrute. Es un selección personalísima de autores y obras aliñada con unas gotas de cine, filosofía, poesía y humor o ironía o heroína. De todo un poco. Algunos libros no son lo que parecen. Éste es uno de ellos. Hay novelas que parecen ensayos y libros de relatos que parecen novelas o libros de autoayuda y libros de poemas que parecen libros de relatos o libros de hágalo usted mismo. Nada es lo que parece. Como en cualquier novela policíaca donde el asesino siempre es el mayordomo. O no. Esta "Guía de la novela negra" es un ensayo que curiosamente parece un libro de relatos que parece una novela de misterio por entregas o una antología de poesía con el añadido de unas biografías mínimas y sardónicas que son como microrelatos . O sea, literatura sobre literatura en estado puro. La guía recoge las novelas imprescindibles y a los autores de referencia que no podían faltar en toda guía de la novela negra e incluso recoge algunos que quizás están en los límites de este tipo de novela [William Faulkner y "Santuario"] [Andrés Trapiello y "Los amigos del crimen perfecto"] pero en general todos los que están son y son todos los que están: Vera Caspari y "Laura" Edgar Allan Poe; Vazquez Montalbán; James M. Cain y "El cartero siempre llama dos veces"; Chandler; Hammett; Horace McCoy y "Por qué matan a los caballos?"; James Ellroy; Eric Ambler: y además están muchos de los que son mis favoritos: P.D. James, John Connolly que es "heroina pura"; Agatha Christie -aunque no salga muy bien parada-; Jo Nesbo; Maj Sjöwall y Per Wajlöö; Fred Veragas; Dona Leon; Patricia Highsmith;Petros Markaris e incluso Voris Bian alias Vernon Sullivan. ¡Esta guía no es sólo lo que nos cuenta sino cómo nos lo cuenta. Ya digo, literatura, un estilo dionisiaco. únicamente echo en falta una de mis pequeñas debilidades negras, la ausencia de Aleksandra Marinina; pero la dicha nunca suele ser perfecta y los paraísos personales no existen; aunque está guía se aproxima.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

HACER MUTIS POR EL FORO

http://youtu.be/oebv9IR7IjI




Todo un ejemplo a seguir en este país nuestro de cada día que más bien parece un nido de víboras corruptas que un país de políticos ejemplares. Como dice el refrán: cuando las barbas de tu vecino veas cortar...pues eso, que ya sabemos la que se avecina y, lo peor es que seguramente nos lo tendremos merecido por votar a quienes votamos. En fín, vamonos con la música a otra parte.




viernes, 4 de noviembre de 2011

SIN QUE SIRVA DE PRECEDENTE 2

Entrevista realizada por Antonio Zaragoza para la revista "Portada" con motivo de la presentación de mi libro de relatos "Lectores compulsivos" en el Casino Orcelitano el pasado 25 de octubre.

domingo, 23 de octubre de 2011

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS

Por supuesto, el título de este post no se refiere a la película de David Lean rodada en 1942 y protagonizada por el dramaturgo Noel Coward. La utilizo aquí en el sentido que le proporcionó Winston Churchill en su discurso de 1940, aunque el orden de las partes en aquella era diferente "sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor". Ya se sabe que el orden de los factores no altera el producto. La frase ha quedado como una frase hecha. En realidad la película de Lean se titulada "In Which We Serve". El matiz general es el del sacrificio. Si Churchill la utilizó al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, yo la recupero ahora para señalar el comienzo del final de ETA. Hay que ser optimista aunque se sea pesimista por naturaleza. El camino será largo. Sangre, sudor y lágrimas. La sangre y las lágrimas ya las han puesto las víctimas. El sudor lo tendrá que poner el gobierno que lidere las negociaciones para finiquitar los restos del "negocio" terrorista de la banda. Por eso se llaman negociaciones. La liquidación del negocio no será tarea fácil, a pesar de la declaración de buenas intenciones emitida. Habrá que hacer concesiones por ambas partes. Habrá que perdonar por ambas partes y seguramente habrá gente que opine que todos los perdones no son iguales. Incluso habrá gente que no quiera perdonar. Lo que me recuerda una película de John Houston "Los que no perdonan" con mi admirada Liliam Gish. Nadie ha dicho que vaya a ser fácil después de tantos años. Sí, queda la parte del sudor y posiblemente algunas lágrimas más -puede que de impotencia o de rabia- y esperemos que no vuelva a derrarmarse ni una sola gota de sangre más.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL AMIGO DE BAUDELAIRE

En ocasiones, pequeños gestos nos salvan. Los pequeños gestos son importantes. Los libros pequeños, también. El libro que nos ocupa, "El amigo de Baudelaire" de Andrés Rivera [Buenos aires, 1928] seudónimo de Marcos Ribak, apenas posee 86 páginas. Lo publicó en 1991, ahora acaba de aparecer en nuestro país de mano de la editorial Veintisiete Letras. En las novelas breves el comienzo lo es todo: "Un hombre cuando escribe para que lo lean otros hombres, miente. Yo, que escribo para mí, no me oculto la verdad". Rivera va directo al grano de la literatura y se deja la paja en el camino. Saúl Bedoya, el acaudalado, culto y perverso protagonista , según al contraportada, también va directo al grano. Cuanto se nos cuenta es terrible y, por supuesto, actual, aunque no lo parezca. Aunque nos estén hablando del pasado de un país y de una burguesía que no es la actual. La Argentina de "El amigo de Baudelaire" es la Europa actual: "Línea de acción en tiempos de crisis: comprar esterlinas y oro, y no vacas". Más actual aún: "Se trate del progreso del país, de la velocidad con la que engordan nuestros bolsillos o de una amenaza comprobada de disolución social, es preciso que sepamos que si se crean fantasmas, será obligatorio creer en ellos". Por aquí anda suelto el fantasma de la recesión. Y otros fantasmas no menores. Quién afirma que no es posible creer en los fantasmas. La novela, si breve, brevemente mejor. El autor nos da más caña: "La revolución es un mal imperfecto y, por lo tanto, inadmisible". Rivera, o el juez Bedoya no se paran en minucias. "A un poeta, ¿qué es lo que puede exigirle?". Cuando habla de un poeta podría hablar de un político o de un periodista. Personajes con fondo moral. O no. Además de Argentina, hay un crimen y una historia de amor, algo por el estilo. El amor siempre es algo por el estilo. Quizás podría hablarse de amores perros. Y sobre todo hay frases como desgarraduras en la piel: "El tiempo vuelve trivial hasta el destino"; "La ley no prohibe mi placer ni mis deseos. Yo interpreto la ley"; "La burguesía siempre es excesiva"; "La verdad no se queja"; El protagonista no sale muy bien parado. Tampoco le importa. Es consciente de su lugar en el mundo, de su poder, de las secuelas de la vejez. Tampoco tiene inconveniente en advertirnos: "Los juegos de palabras sólo sirven para satisfacer el orgullo de los tontos". En "El amigo de Baudelaire" no hay juegos de palabras; únicamente literatura. De la imprescindible.

domingo, 11 de septiembre de 2011

VOCES QUE SUSURRAN

Vuelve John Connolly [Dublín, 1968] con "Voces que susurran" [Tusquets] otra novela del detective Charlie Parker y esa entrañable pareja de asesinos gays que son Louis y Angel. No se emocionen los admiradores del detective, porque esta vez su participación en el desarrollo de la trama es menos trascendental que otras veces, pero eso no importa. Si las primeras obras de Connolly "Todo lo que muere "[2000], "El poder de las tinieblas" eran sobre todo novelas sobre Charlie Parker, novelas que giraban en torno a él, la que no ocupa es una novela sobre las entrañas de la podrida sociedad norteamericana. El suicidio de un soldado después del regreso de Iraq es el detonante de una trama que habla del tráfico de objetos arqueológicos. El personaje de Parker es el hilo conductor de una autopsia al cadáver putrefacto de un modelo de economía que nos está jodiendo la vida porque no nos queda más remedio que vivir/sobrevivir/ malvivir en ella. Lo importante es que John Connolly te coge por lo huevos en la primera página y no te suelta hasta la última. Los personajes son inolvidables, especialmente los malvados que nunca dejan de tener siempre sus razones: Jimmy Jewell, Herodes, Joel Tobias. Connolly es un insuperable maestro a la hora de crear personajes, a la hora de plantear los capítulos y resolverlos. Es capaz de hacernos ver el final del capítulo desde el principio del capítulo y aún así que no abandonemos su lectura porque lo que ansiamos es que la catarsis que nos ha insinuado en la primera línea se cumpla en el párrafo final. Cada novela de Connolly es como un acto de expiación. Leerlas nos redime de esta absurda realidad que nos rodea como el hedor de un cadáver en descomposición.